Los hermanos Roca inauguraron este verano la primera heladería Rocambolesc de Barcelona, la cuarta en España, y presentaron el ‘VelenCoco’, el nuevo helado de Andrés Velencoso.

El nuevo espacio Rocambolesc, situado en el Gran Teatre del Liceu, cuenta con 40 metros cuadrados y ha sido decorado por Sandra Tarruella, siguiendo la estética vintage que caracteriza las otras tres tiendas del grupo.

En este ímpetu de buscar la novedad, surgió una colaboración inédita de la que no hay referencias: Rocambolesc sacó a la luz el helado ‘VelenCoco’, diseñado a partir de un escáner y posterior molde en impresión 3D del cuerpo del modelo Andrés Velencoso. Se elabora de manera artesanal con ‘leche merengada de coco’ hecha a partir de coco, leche, un punto de canela y cáscara de limón, una mezcla de ingredientes 100% naturales, tropicales y mediterráneos que nos transportan del calor de la ciudad al sol de las playas caribeñas.

Una divertida creación

Una idea que «surgió en una conversación con Andrés, mientras hablábamos de abrir un pequeño córner de Rocambolesc en Casa Andrés, su restaurante familiar situado en Tossa de Mar», según el pequeño de los Roca.
«En cada ciudad donde hay un Rocambolesc, hacemos un polo que hace referencia a un monumento; en Girona hicimos el Cul de la Lleona, en Barcelona el dedo de Colón y en Madrid El Oso y el Madroño. Entonces pensando en un símbolo de Tossa de Mar la respuesta fue fácil… Entre risas y bromas, nos pusimos manos a la obra».

Andrés Velencoso se derrite 1

En ese sentido, asegura que «queríamos que el ‘VelenCoco’ pudiese gustar a todo el mundo, así que nos inspiramos en el sabor del verano. Pensamos en el coco, que le da el toque playero, y el punto de canela y de cascara de limón, que son los dos elementos principales de la leche merengada y de la crema catalana». No es de extrañar que Jordi, el encargado de la cocina dulce del Celler de Can Roca, reconozca que «nos lo hemos pasado genial creando un polo sabroso, divertido, fresco y absolutamente único».

Andrés Velencoso se involucró activamente en todo, desde el diseño del polo, el packaging y hasta el guión del vídeo de presentación, rocambolesco y elegante, del que es el protagonista.

Sin duda una fórmula ganadora que refleja la transversalidad y una vez más, el sentido del humor del Celler de Can Roca-Rocambolesc.