De momento es un concept, pero la versión definitiva que llegará al mercado en 2018 no serán muy diferente de este prototipo presentado en el Salón del Automóvil de Los Ángeles.

POR PEDRO BERRIO

Será el segundo miembro de la familia Pace de Jaguar, la denominación para los SUV de la marca del felino tras el lanzamiento en 2016 del F-pace. El I-Pace mide 4,68 metros de largo y su silueta es realmente original, pues mezcla estilos de todoterreno con rasgos de un deportivo y todo ello con un morro más corto de lo que es habitual. Se mueve gracias a dos motores eléctricos, uno para cada eje gracias a los cuales su tracción es 4×4, con una potencia total de 400 caballos, que le permiten acelerar de 0 a 100 km/h en 4 segundos. Las baterías de ión de litio cuentan con su propio circuito de refrigeración y con un sistema de recarga rápida puede cargar el 80% de las baterías en hora y media y el total en unas dos horas, aunque también se puede enchufar a una conexión doméstica.

Al haber sido diseñado desde el principio como un vehículo eléctrico el aprovechamiento del espacio interior es una de sus principales virtudes, ya que las baterías no restar capacidad ni para los pasajeros ni para la carga. Su amplio habitáculo tiene espacio para cinco pasajeros y un maletero de 530 litros. En el salpicadero apenas hay interruptores ya que dos pantallas, una de ellas táctil, se encargan del manejo de los sistemas de información y control.