La élite del ‘bespoke’ (término acuñado ex profeso para hacer referencia al traje a medida) se concentra desde hace más de dos siglos en esta vía londinense donde decenas de artesanos perpetúan en el tiempo la tradición de la confección manual y la han elevado a la categoría de pura artesanía

Con doscientos años a sus espaldas, Savile Row, en el barrio londinense de Mayfair, sigue siendo la calle más importante del mundo en sastrerías a medida. Aquí están las mejores y las más exclusivas. Sastrerías con dos denominadores comunes: hacer perfectos trajes a medida y haber vestido durante estos dos siglos a personajes trascendentales en la historia, como Winston Churchill o el almirante Nelson, o a miembros de la familia real británica desde tiempos de la reina Victoria. También del mundo de la cultura como Chaplin, Ian Fleming, Fred Astaire y Michael Jackson. O celebridades más actuales como David Beckham, Tom Cruise o Elthon John. Su lista de clientes deja bien a las claras que no se trata de unos trajes cualquiera. La dedicación de los maestros artesanos que los diseñan y realizan es absoluta. Tanto, que en algunos casos el proceso lleva hasta tres meses desde que el cliente entra por primera vez en la tienda hasta que sale con su traje. Los británicos lo llaman bespoke, término con el que se refieren al traje a medida, donde no existen las tallas predeterminadas sino las de cada cliente; sus medidas. Esa es la esencia del método de las sastrerías de Savile Row, la misma que hace doscientos años cuando se instalara allí Henry Poole, el primero de sus sastres.

El primer paso para todo aquel que quiera hacerse un traje en Savile Row es tomarse medidas. Metro en mano, con papel y lápiz. El proceso empieza sin la intervención de maquinaria alguna, y continúa así hasta el final. Es otra de las premisas de los sastres de Savile Row, que las máquinas no intervienen en el proceso. Después de las medidas, los patrones. Se dibujan y cortan sobre el mismo tejido, utilizando para ello las herramientas propias de la profesión como el jaboncillo y esas tijeras tan características de los sastres. Esas piezas resultantes se ensamblan puntada a puntada, en un trabajo minucioso y preciso, más propio de maestros relojeros que de artesanos de la sastrería. Las tijeras ceden después el protagonismo a la aguja y al hilo. Este delicado paso es desarrollado por artesanos altamente especializado en tareas específicas como coser los chalecos, bordar y rematar los ojales o hacer que las costuras laterales apenas se perciban. El resultado es una obra de arte. Viendo el proceso entero se entiende entonces que lleve hasta tres meses y que la inversión no suela ser menor de 4.000 libras esterlinas, algo más de 5.000 euros.

Savile Row ofrece además la posibilidad de elegir entre más de una veintena de sastrerías como la del pionero Henry Poole o la de otro visionario como Hardy Amies, que en 1961 organizó el primer desfile de moda masculina de la historia. Junto a ellos, otras firmas únicas como Gieves & Hawkes, Anderson & Sheppard o Kilgour, por citar algunos. Todos siguieron los pasos del pionero Poole en busca del reconocimiento para sus trajes. Y lo consiguieron a pesar de la alta competencia que poco a poco inundaba una calle cosida a sastrerías. Todas ellas además guardan otro gen idéntico: los palacetes y edificios que las acogen, del siglo XVIII, que les añaden un mayor valor. Aún más si cabe.

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La elegancia final que tiene un traje de Savile Row es un reflejo de la que reúnen los artesanos que lo confeccionan, como los de Gieves & Hawkes.

Gieves & Hawkes
LA SASTRERÍA DE LA REALEZA

Situada en el primer número de Savile Row, esta sastrería es el fruto de la unión, en 1974, de otras dos, Gieves y Hawkes, que se fundaron en el siglo XVIII. Originariamente se encargaban de hacer trajes militares y hoy es uno de los talleres más exclusivos de la capital inglesa. Durante sus más de dos siglos de vida, estos sastres han tenido el privilegio (y la responsabilidad) de vestir a los miembros de la realeza británica pero también a los de la danesa, noruega u otras más exóticas como la etíope o la lesotense. En los años 30, esta firma comenzó a vender trajes ya hechos. Fue una de las primeras de Savile Row en hacerlo, aunque en ese momento lo hiciera en secreto. Sus trajes, cómo no, conservan ciertas reminiscencias militares propias de sus orígenes.
1, Savile Row. Londres www. gievesandhawkes.com

Huntsman
LA DEL ‘BOTÓN SOLITARIO’ 

Si hay un diseño en Savile Row que sea inconfundible, ese es el de Huntsman. Las americanas de sus trajes hechos a medida solo llevan un botón, por lo que son muy reconocibles. La idea es original del propio Henry Huntsman, fundador de la firma, y con ello trataba de aunar el estilo de las americanas con el de las chaquetas propias de montar a caballo. Los hombres más elegantes del mundo, como Hubert de Givenchy, se han rendido a los encantos de los trajes de una firma que nació en 1849 pero que no llegó a Savile Row hasta 1919. En todos estos años, muchos han sido los personajes que se han puesto en manos de sus sastres, como Henry Kissinger, Eric Clapton, Paul Newman o Giagni Agnelli, el fallecido patrón de Fiat.
11, Savile Road. Londres www. huntsmansavilerow.com

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Henry Poole
CANTERA DE SASTRES

Pooles, como se conoce cariñosamente en Londres a este establecimiento, es el pionero de Savile Road. Se comprende, por tanto, el gran peso de la tradición que sostiene a la firma. Sin embargo, gran parte de su éxito se debe también a que nunca le ha perdido la mirada al futuro. Lo hace formando desde hace más de dos siglos a jóvenes que quieren dedicarse al mundo de la sastrería. En Henry Poole almacenan miles de fichas de clientes con sus medidas y sus características, pues sus sastres consideran a cada cliente como único. Fichas que aún guardan, como las de Naser al-Din, el shah de Persia; el zar Alejandro III, Pedro I de Serbia, Umberto I de Italia o incluso el mismísimo Charles Dickens. Todas se conservan intactas en sus estanterías, añadiendo un valor histórico al majestuoso local que alberga la sastrería.
15, Savile Road, Londres. www.henrypoole.com

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Sala con los libros de datos de la sastrería Anderson & Shephard

Anderson & Sheppard
LA ‘PERIFERIA’ DE SAVILE ROAD

Esta firma, que data de 1906, tiene una particularidad respecto a las demás. Y es que Anderson & Sheppard no se encuentra exactamente en Savile Row, sino en una calle aledaña. Merece la pena entrar en ella porque el edificio en el que está situada es una verdadera oda a la tradición británica. Por momentos, el cliente parece encontrarse en una biblioteca de Oxford o Cambridge más que en una sastrería. Sus trajes se caracterizan por permitir a quien lo lleva moverse sin dificultades, en completa armonía con sus líneas corporales. Sus corbatas y tirantes también están hechos a mano a partir de diseños propios.
32, Old Burlington Street. Londres www.anderson-sheppard.co.uk

Kilgour
TRADICIÓN REINTERPRETADA

Llegaron al mundo del bespoke en 1882 bajo el nombre de T & F French, pero con el paso de los años y de las fusiones con otros sastres, a partir de 2003 la sastrería pasó a denominarse simplemente Kilgour. Su punto fuerte en el diseño de trajes a medida es, según aseguran desde la propia firma, tomar el código de la moda masculina clásica creada en Savile Row y, a continuación, reinterpretarlo de una manera genuinamente contemporáneo. Así, sus maestros ponen el énfasis está en lo moderno, en lo discreto y en una estética purista, donde se valora la textura sobre el color y la línea, y la proporción sobre el adorno. Dos son los iconos de esta sastrería a los largo de su historia: Fred Astaire y Cary Grant. Los dos actores se encargaron de llevar el nombre de Kilgour por todo el mundo.
5, Savile Road, Londres www. kilgour.com

Hardy Amies
UN VISIONARIO DE LOS AÑOS 60

La de Hardy Amies no es, desde luego, la sastrería con más tradición de Savile Row. De hecho, llegó en 1945. Sin embargo, merece la pena hacer una mención a un establecimiento que, a pesar de llegar entre las últimos, ha sido igualmente decisivo en el desarrollo de la calle londinense en los últimos años. De hecho, Hardy Amies fue el organizador en los años 60 del primer desfile de moda masculino en Savile Row. Sus trajes se adaptan perfectamente al estilo que quiere el cliente y. de hecho, dispone de varias líneas de diseño, por lo que es difícil destacar una característica común en sus trajes. Tal vez la cintura más baja de lo normal sea una de ellas.
8, Savile Road, Londres www.hardyamies.com

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Escaparate de Dage & Skinner, otra de las grandes sastrerías que se aglutinan en esta vía.

Welsh & Jefferies
LA GUERRA LA HIZO GRANDE

A punto de cumplir su primer siglo de vida (nació en 1917), Welsh & Jeffries es una de las sastrerías más modestas de Savile Row, entendiendo por modesta la superficie que su taller ocupa si se compara con el resto de firmas. La marca nació durante la Primera Guerra Mundial y rápidamente se ganó una muy buena fama porque se especializó en trajes militares para vestir a cientos de oficiales y soldados británicos que participaban en la Gran Guerra. Esa buena fama adquirida le sirvió para dar el salto al traje civil, aunque las tradiciones militares no se han perdido del todo. De hecho, han sido los encargados de diseñar y confeccionar algunos de los trajes militares que ha lucido el príncipe Carlos de Inglaterra.

20, Savile Road, Londres www.welshandjefferies.wix.com

Richard Anderson
EL ÚLTIMO EN LLEGAR

Otra mención especial merece también Richard Anderson, ya que tiene el honor de ser la primera firma que ha abierto en Savile Row en los últimos 50 años. Llegó en 2001 con la intención de revitalizar la calle gracias a su frescura, creyendo ciegamente en el estilo británico y en la necesidad de exportarlo fuera de sus fronteras. La idea de internacionalización es una de sus premisas, y por eso viste a muchos invitados de los Óscar o se encarga del vestuario de muchas series de la televisión británica.
13, Savile Row. Londres www.ichardandersonltd.com