No nos equivocamos si decimos que los tirantes están viviendo una segunda juventud. Olvidados durante mucho tiempo en lo más profundo del armario masculino, ahora vuelven a salir a la luz con vivos colores y un nuevo carácter divertido y rompedor.

POR JOSÉ LUIS DÍEZ-GARDE

1. ¿X o Y?

De esta sencilla pieza hay dos tipos básicos: los tirantes en X o en Y, dependiendo de si se cruzan o solo se queda en una tira en la espalda.

2. Un toque de color

Como los calcetines, los tirantes pueden servir para dar rienda suelta a nuestra creatividad. Estampados con lunares, rayas o dibujos, incluso con traje, pueden dar una grata sorpresa.

3. ¿De clip o de tiras?

Los modelos más comunes emplean clips para fijarse a la cintura del pantalón, aunque son más elegantes los de abrazaderas de piel, unas ojales que se abrochan a unos botones en la cara interna de la cinturilla.

4. Máxima etiqueta

Si el dress code de una fiesta indica que esmoquin o frac, recuerda que la etiqueta exige tirantes blancos o negros.

5. ¿Qué sienta mejor?

Anatómicamente, los tirantes son una opción mejor que el cinturón, pues no presionan la cintura ni forman arrugas en el pantalón.

6. En la cintura

Los tirantes son la mejor opción para lograr que la cintura del pantalón quede realmente ahí, en la cintura (con el cinturón suele bajarse a la cadera), independientemente del volumen corporal que tengamos.

7. ¿Cuál es la medida?

El largo del pantalón no varía se usen o no tirantes: el bajo de estos siempre tiene que llegar hasta que roce el talón del zapato. La ventaja que tienen frente al cinturón es que nos ayudan a ajustar el largo según subamos más o menos la trabilla.