Frío, viento, sol y nieve. Esa es la combinación estrella para empezar el año. Para los adictos al esquí  y a los deportes de nieve superar los límites es un reto, pero en cuestión de piel, mejor no arriesgar. El objetivo: mantener la hidratación de la piel y la barrera cutánea en condiciones optimas.

POR CARMEN OLALLA

 

Los labios, esos grandes olvidados

Su piel es especialmente fina y delicada, y con el viento y el frío se cuartean con facilidad. Además, el simple gesto de humedecerlos no hace más que complicar las cosas. ¿La solución? Un protector labial con protección SPF.

Labial con manteca de coco y SFP 20, de Apivita. 4,50 €.

La limpieza sí, pero con cuidado

La limpieza es el primer paso para preparar la piel del rostro frente a las agresiones. La grasa tiene muy mala fama, pero también un lado bueno y necesario: el manto lipídico, al mantener los niveles de hidratación, protege la piel de las agresiones. Así que límpiala con un jabón suave sin agentes abrasivos.

Jabón ultrasuave con manteca de karité, de L’Occitane en Provence. 15 €.

Antes de salir de casa

Reactivar la piel, eliminar sus impurezas y las sustancias irritantes que la bloquean es vital a la hora de prepararla para lo que le espera. Se impone una exfoliación, pero que respete su equilibrio y la deje preparada para recibir una hidratación y protección adecuadas.

Silver Peel-Off Purifier, de Strivectrin. 59,90 €.

Piel reforzada cada noche

El envejecimiento cutáneo es un fenómeno natural, pero los rayos UVB y UVA pueden acelerarlo disminuyendo su hidratación natural. Así que conviene abrigar y proteger la piel por capas. Un sérum hidratante y revitalizante, para aplicar cada noche antes de la crema de tratamiento habitual, será el aliado perfecto.

Sérum revitalizador, de Skeen+. 80 €.

Ojo con los ojos

Si los labios son una zona comprometida, el contorno de los ojos, con una piel muy fina, no lo es menos. Aplicar un buen contorno de ojos hidratante, mañana y noche, y no quitarse las gafas de sol durante la exposición a sus rayos son garantía de éxito.

Eye Balm De-Puffin & Cooling Gel, de Jack Black. 32 €.

Para las zonas más específicas

Pese a las gafas, el contorno de los ojos es una zona peligrosa. Así que, después de hidratarlo con un bálsamo específico, aplica una protección solar  específica que lo proteja.

Sun Protection Eye Cream SPF 25, de Shiseido. 36,20 €.

A prueba de riesgos

El frío y el viento secan y debilitan la piel, y la hacen más frágil y propensa a perder su barrera natural de proteción. Por eso, en la nieve o la montaña protégela con una buena hidratante.

Age Rescue + Water-Charged Gel Cream Plus Ginseng, de Lab Series. 49,75 €.

Hidratación siempre, aunque sea ligera

La piel regula la temperatura del cuerpo y es su primera barrera protectora, pero el frío y la altitud atacan hasta a las más cuidadas. Por eso se impone el uso de una crema hidratante, aunque sea ligera.

Crema hidratante The Gentleman, de Floris. 50 €.

El sol siempre ataca

No te fíes de sus rayos ni cuando esté nublado. Los rayos ultravioleta atraviesan las nubes y la nieve los hace rebotar como si fuera un espejo. Un buen protector solar  SPF 50, con filtros físicos y químicos y a prueba de rayos UVA y UVB, es vital.

Bruma Invisible Sun Sport, de Lancaster. 35,20 €.

A punto de nieve